El costo de tener presencia en Internet
Recuerdo cuando a fines de los 90 se hablaba mucho sobre lo que internet llegaría a significar para las pequeñas empresas y emprendedores, un lugar donde tener presencia sería mucho más económico que tener un local comercial y con un potencial de público millones de veces mayor, parecía perfecto.
En aquellos años la mayoría de quienes nos dedicábamos a desarrollar sitios para la web cobrábamos entre US$200 y US$300 por el sitio completo, con un diseño muchas veces deficiente creado por nosotros mismos, sin la utilización de algún CMS predeterminado, sino que creábamos todo a pulso. Nuestros desarrollos eran difíciles de mantener, generalmente se visualizaban de forma correcta en el internet explorer de turno y con eso bastaba. No pensábamos en patrones de desarrollo, manejo de templates, posibilidades de extender nuestros desarrollos en base a plugins, etc. A pesar de todas las falencias una empresa podía lucir orgullosa un sitio web con un costo muy bajo.
En la actualidad la realidad es bastante diferente, tanto para el cliente como para el desarrollador. Nosotros (los desarrolladores) nos dimos cuenta de que no podemos trabajar solos, necesitaremos casi siempre a diseñadores gráficos que se preocuparán de dar un hermoso acabado a los sitios que desarrollamos, por nuestra parte deberemos basar nuestro desarrollo en algún CMS popular para permitir que el cliente tenga una solución escalable en el tiempo, de este modo, probablemente, utilizaremos Wordpress, Joomla o Drupal. Además, nuestro código debe ser tan estandar como sea posible para garantizar el correcto despliegue en los browsers descentes (firefox, chrome, safari, opera) y también en internet explorer (desde la versión 8 reconozco que es bastante mejor, pero hasta la 7 era un verdadero tormento).
Sólo considerando este mínimo escenario el desarrollo de un sitio web sin muchos “extras” llega fácilmente a los US$5000 a US$10000, sin considerar el costo del dominio, hosting o algún contrato de horas hombre para mantención. No es difícil imaginar todo lo que se le puede sumar a un proyecto:
- interacción con las apis más populares (facebook, twitter, flickr, google maps)
- desarrollo de una API propia
- acceso a webservices definidos por el cliente
- trabajo conjunto con un desarrollador de interfaces (a.k.a experto en usabilidad)
- presentación del sitio en múltiples plataformas con look&feel adaptado a esa plataforma: celulares, ipads, consolas, televisores, etc
Un proyecto que, además de lo básico, integre algunas de estas características fácilmente puede estar en el rango de los US$20.000 a US$30.000 y esto siempre y cuando consigan un buen equipo freelance, si un proyecto de esta embergadura lo encargan a una empresa formal es muy posible que la cifra duplique o triplique la que indico.
Analizando estas cifras es fácil darse cuenta de que una pequeña empresa no está en reales condiciones de utilizar internet como canal de ventas de igual modo que una gran empresa. Cuando una pyme consigue un freelance que haga todo lo que necesitan por una cifra muy baja (US$1000) probablemente será un producto que no llegará a fin, ¿la razón?, pues para que un desarrollador cobre esas cifras debe ser alguien con muy poca experiencia y, es muy posible, en el camino se dará cuenta de que lo que cobró no tiene relación alguna con la cantidad de trabajo que esto significa, causando frustración para él mismo por el “cacho” en el que se metió. Tranquilo, todos pasamos por eso alguna vez.
Pero entonces, ¿es que una pequeña empresa no puede entrar a Internet y competir?
Claro que puede. Lo importante es darse cuenta que nunca debe pecar de querer algo demasiado a la medida, la opción correcta para una pequeña empresa es contratar un desarrollador sólo para armar algo que ya esté hecho. Por ejemplo, si deseas mostrar tu empresa, las cosas que han hecho, los clientes que tienen, lucir los productos que confeccionan, entonces la solución ideal es:
- Contratar un buen hosting (unos US$100 por año)
- Comprar un dominio (unos US$10 por año)
- Elegir un CMS (en la mayoría de los casos gratis)
- Comprar un template para el CMS seleccionado (hay muchos sitios que venden templates por menos de US$50)
- Contratar un desarrollador que junte todo y lo haga funcionar (esto debería costar unos US$300)
Quizás el orden esté mal, quizás lo primero sería tener a mano al desarrollador para que él mismo recomiende el CMS y evalúe la factibilidad de integrarlo con el template escogido. También será útil para determinar el hosting apropiado. Con esto la empresa tiene una excelente oportunidad de tener una presencia en internet de calidad profesional por menos de US$500, un costo considerablemente más accesible. Lo más importante a tener en cuenta es que el costo de adaptarse a una solución ya confeccionada (como son los templates) es muchísimo más bajo que asumir el costo de desarrollar a medida, y teniendo el desarrollo funcionando de esta manera y si el canal de Internet se vuelve importante para la empresa recién entonces es hora de ponerse “creativo”.
También existen otras alternativas, como por ejemplo tener una página en Facebook, que son de un costo considerablemente menor incluso a esta última alternativa. Pero, personalmente, que tu negocio dependa de la buena voluntad de un tercero para mi no es conveniente.
