Este último tiempo le he dado bastantes vueltas al tema de cerrar o no neonomade.com, el que hasta ahora ha sido mi proyecto regalón. En el post anterior a este te puedes dar una buena idea de cuanto lo quiero. El problema que tiene neonomade es justamente su naturaleza: ser un blog.
Al principio y en la medida que las visitas aumentaban encontraba que mantenerme escribiendo a diario en un sitio web podía resultar bastante interesante. La forma de comunicar las cosas que me interesan y compartirlas con muchas personas que a diario entraban a informarse no era un tema para nada menor. En esto hay algo de satisfacción por los logros que se van obteniendo así como también un cierto ego que me es difícil de explicar. Sin embargo, en la medida que pasaban los días, los meses e incluso los años (llegaron a ser 2) me vi atrapado en la esclavizante tarea que es mantener un blog.

El próximo lunes se cumplirán 5 meses desde que dejé, literalmente, botado el que hasta ese momento era mi proyecto regalón: neonomade.com. Se trata de un blog de tecnología que incluso llegó a tener un podcast y donde en la cumbre de su popularidad llegó a tener un promedio de 700 usuarios únicos por día.
